Desde su fundación se propuso renovar las preferencias político-partidistas para desterrar prácticas antidemocráticas y la corrupción partidista.
Jueves 19 de mayo de 2022.
Convencer a un electorado indeciso pero conveniente fue la razón de sembrar la semilla para que su voto llegara a las urnas. No es una tarea sencilla convencer a ese electorado vacilante, El votante quiere cambios en la forma de elegir y de gobernar.

Repudia que siempre se vean los mismos rostros en las aspiraciones políticas a puestos de elección popular. Por muchos años se vivió esa demostración cínica del partido político que ejerció el control político nacional por varias décadas. Hoy se ven sus huellas pero nadie las quiere pisar.
La corrupción en los partidos políticos es la causa preponderante por la que el elector se alejó de las urnas. Todavía prevalece la noción de que el que aspira a puestos de elección popular los anima la idea del enriquecimiento de manera fácil y detentar el poder para corromper.
Las camarillas de amigos del político en turno dilapidan el presupuesto y ofenden al pueblo. El Partido Sinaloense, abandera la propuesta y así lo viene promoviendo de arraigar una filosofía de participación ciudadana sana y abierta como misión para atraer a ese votante indeciso.

Los enemigos salen por todas partes. No conviene que una militancia exhiba a las otras militancias, que se resisten en depurar comportamientos que dañan la confianza social. El Partido Sinaloense, requiere de gente joven, entusiastas y soñadores. Quiere que la apertura que ha brindado se utilice para alcanzar esos cambios que la sociedad demanda.
Los partidos políticos, en la opinión social, son instrumentos de corrupción y de vergüenza para la salud democrática de nuestro pueblo. El elector desea que los partidos políticos desaparezcan porque han sido los causantes del daño fenomenal que nos afecta a todos.
Los partidos políticos son genuinas fuerzas en el poder gubernamental pero también de corrupción. No ha sido suficiente la aplicación de la ley para detenerlos. Se han reformado las bases electorales para crear las candidaturas independientes, pero lo han hecho para desanimar y no para incentivar la participación política de ciudadanos libres y comprometidos con el progreso. Exigencia desmedida de requisitos y muy costoso para los precarios bolsillos de los aspirantes.

El electorado está irritado porque la democracia en México está comprada, porque es el gobierno el que la paga y no la militancia de los partidos políticos. Se preocupan más por el presupuesto público que habrán de recibir que desarrollar programas para el beneficio general.
En el Partido Sinaloense, hay un mosaico de ideas diferentes, de comportamientos diferentes, de propuestas diferentes pero todas ellas dirigidas para que la democracia partidista se fortalezca. Que la designación de los aspirantes a puestos de elección popular se nombren por la voluntad mayoritaria y no por determinación cupular como ocurre de manera tradicional en los demás partidos políticos.
Que el PAS es una oferta política atractiva, en el concepto de muchos, consideran que si lo es. ¿Qué tiene en su militancia a universitarios convencidos de abrazar esa opción política? no se puede negar, porque es un derecho que todo ciudadano tiene independientemente de la actividad que realice.
Los detractores del PAS y de Héctor Melesio Cuén Ojeda, difícilmente los harán desviar de su propósito. Muchas páginas se han escrito tratando de desacreditarlos, pero lejos de lograrlo vemos en el Congreso, en los Cabildos y Presidencias Municipales a convencidos voceros del pueblo con camiseta del Partido Sinaloense ¿Una opción política que debemos considerar?
¿Usted qué opina?





