Los Tribunales del Trabajo han entrado en un profundo sopor que asfixia la justicia que demandan los trabajadores
Por: Alfonso Carlos Ontiveros Salas
Miércoles 22 de junio de 2022.
Rezago que preocupa. Expedientes sin control. Trámites demasiado lentos y desesperación obrera. La justicia laboral parece que no interesa a las áreas del gobierno. se reciben las demandas y se inicia lo tortuoso para quien demanda ser reinstalado o indemnizado.

Mucho personal pero desorganizado. La citación para las audiencias se demora demasiado. Llega la fecha para la audiencia esperada y se encuentran los Abogados que el asunto no fue notificado. La reprogramación espanta porque las nuevas fechas se alargan de manera excesiva.
Hay descontento, pero temor a exigir que se de la atención pronta a los asuntos, porque todo reclamo tiene como respuesta alargar las fechas de las esperadas audiencias. Los amparos para agilizar el asunto es la vía hasta ahora para que sus asuntos avancen no con la agilidad que se espera, pero avanzan.
Tampoco encuentro explicación alguna, por el que los colegios de abogados no se hayan interesado en pronunciarse para que ese problema se resuelva ¿Con ese rezago que asusta, será igual con la muy anunciada reforma laboral?

La inconformidad es general, no solo es en la Junta Local, también está en la Junta Especial Número Uno y en el Tribunal Local de Conciliación y Arbitraje. Señor Gobernador, en el Estado también deberá atenderse las demandas de miles de trabajadores que esperan solución a sus requerimientos, ojalá y se atenda esta reclamación y se agilicen los procesos.
No se pretende que le den la razón al que exige atención pronta y expedita a las demandas laborales. Que se de la razón a quien la tenga pero que se agilicen las soluciones porque justicia que se demora es justicia que se niega.
Es preocupante que el personal de los tribunales del trabajo perciba salarios y prestaciones muy por abajo del que deben percibir por el trabajo calificado que realizan.
Las jornadas laborales para el personal de los tribunales del trabajo es insuficiente para resolver el rezago que los asfixia. Debe haber inmediatez en buscarle solución a ese problema que ahoga los derechos de los trabajadores. Salarios bajos es trabajo simulado.






