Los ineptos congresistas aprobaron que los militares continuaran en las calles como policías hasta el 2028. Los gobiernos estatales se echan la cola al hombro.
Miércoles 2 de noviembre de 2022.
La condición según fue, que los gobiernos estatales recibirían los recursos necesarios para ponerse a trabajar en la recuperación de los estados de fuerza de sus instituciones policiales. Sin embargo, no se ve que hagan nada para realizar esos cambios.
La inseguridad no se detiene. Las condiciones del sistema penal tampoco mejoran. Los criminales no son detenidos, siguen cometiendo delitos. No hay iniciativas que convoquen y motiven el interés ciudadano para alistarse como policías.
Sinaloa, hizo sentir esperanzadoras expectativas de que el sistema policial estatal mejoraría con la creación de la Universidad de la Policía. Pero han pasado meses de su creación y no se ve que esas posibilidades se cumplan.
La Universidad anunciada por el Gobernador, por lo que se ve, no es para formar policías, porque se ha dedicado a ofertar licenciaturas y posgrados que abrir espacios para formar al policía que el gobierno se ha comprometido como condición para sacar al ejército de las calles.
Quizá quien dirige la Universidad de la Policía quiere pensar como académico universitario, pero para desarrollar otro tipo de programas de formación educativa. Seguramente, se resiste a que lo etiqueten de policía.
Dijeron los senadores que fueron señalados como traidores al pueblo que los eligió, que habían aceptado ampliar el plazo para que continuara los militares como policías, porque ahora si se destinarían suficientes recursos a los estados para formar nuevos y suficientes policías ¿ingenuos o realistas?
Que la formación sería de calidad y que la profesionalización policial sería del nivel de las policías mejor preparadas del mundo. Si eso es verdad, esperemos ver que el monto de la beca que se ofrecerá a spirantes a policía sea atractiva y digna y que el periodo de formación que tendrán en llos aas instalaciones policiales se apegue a las normas del nuevo policía exigido por la sociedad.
Otra condición que debió imponerse por los legisladores debió ser que el salario y prestaciones del policía permitan solventar sus necesidades y eviten la corrupción, y que las instalaciones destinadas a la formación policial estén dirigidas por civiles y no por mandos militares. Que los planes y programas de estudio sean con contenidos propios de la función civil policial que se ejercerá y no la castrense destinada para la guerra,
La prevención y la investigación requieren de técnicas distintas a las militares. Son condiciones que deben prevalecer para que la formación policial esté inspirada en la filosofía de proximidad ciudadana y de las condiciones necesarias que den certeza a las formalidades del sistema de justicia penal mexicano.
El soldado que se encargue de la seguridad nacional, porque es mucho el trabajo que tiene que desarrollar para evitar que México se convierta en un lugar de terroristas. Las condiciones de seguridad de nuestros litorales, fronteras y espacio aéreo deben estar blindados contra ese tipo de ataques del exterior.
La misión armada nacional es mucho más que perderse en funciones que no le son propias y que denostan mucho la figura del soldado. Que el pronunciamiento social sea fuerte y categórico: policía civil para la seguridad pública y, la fuerza armada militar, para la seguridad nacional.
¿Usted qué opina?




