Son muchas las quejas en contra de la actuación de la Secretaría de la Defensa Nacional en esa muy trillada estrategia de seguridad que no funciona.
15 de octubre de 2025.
La milicia, instala filtros de seguridad, según ellos, para inhibir a la delincuencia, pero lejos de estar en lo cierto lo que provocan es repugnancia en la sociedad cuando tienen que tragarse su inconformidad por los atropellos que le ocasionan en su traslado a cumplir con necesidades que no pueden eludir. Las laborales y en algunas ocasiones para la atención de emergencias de salud.

Los señalamientos ciudadanos en su contra, se convierten ya, en un rechazo sistemático, los trabajadores de todos tipos tienen que disponer del tiempo que destinan para trasladarse a sus comidas y ante los filtros que se encuentran a su paso les impide poder cumplir en tiempo, por lo que, en muchas ocasiones, tienen que adquirir algo rápido para comer y regresar al trabajo.
Los filtros se instalan, parece que escogen las horas, y es cuando las personas se trasladan a la escuela, al trabajo, a los tribunales o en las horas que interrumpen la jornada de trabajo para ir a sus casas a comer. Las filas de vehículos son muy largas y parece que eso les divierte a los soldados. Lo peor es que no escuchan ningún reproche de las personas cuyo malestar está frente a ellos.
Ha ocurrido que, cuando están en esas “estrategias para inhibir el delito” se han escuchado disparos muy cerca de esos lugares, y ante el temor que ello ocasiona, se les ha dicho que porque no atienden esas manifestaciones de violencia y sus respuestas son que: “mientras no les ordenen que intervengan o la agresión no sea contra ellos no se mueven del lugar donde estén”.

Las quejas en contra de esas medidas implementadas han sido recurrentemente reprochadas pero los reclamos ciudadanos parece que les importa un soberano cacahuate. Si esa es o seguirá siendo su comportamiento, es preferible que se vayan y dejen a las policías locales con las de Harfuch.
La obligación de la sedeña es únicamente exhibirse en sus patrullajes, cansando a los soldados en jornadas de trabajo extenuantes, sin importar el calor o la lluvia, solo esperando a que algún grupo de sicarios los agreda para poder reaccionar. Cuanta insensatez de los mandos castrenses.
Quien esto escribe, ha tenido la oportunidad de observar el comportamiento de los soldados en esos puntos de revisión y por el lado de ubicación de los conos y a fin de evitar que facinerosos pretendan romper esos filtros de manera violenta, han instalado ponchallantas, para que si algún ciudadano distraído, puede ocurrir, no lo sabe, tengan cuidado.

Ha habido casos en que algún conductor ha atropellado accidentalmente un cono en filtros militares y se han suscitado altercados porque a ese conductor distraído los han preten
ido detener u obligarlos, si, como lo observan, a pagar el cono. Hasta ese nivel de comportamientos arbitrarios se dan en esos filtros donde el ciudadano puede ser vejado indiscriminadamente. Hay que admitir, que ha habido comportamientos muy respetuosos de mandos castrense, que ese debería ser el reflejo de los demás.
Si no aportan resultados en el combate a la inseguridad que los soldados se retiren y dejen hacer las cosas a la policía Harfuch. Parece que es la que más resultados ha aportado en este periodo violento que ha padecido Sinaloa.
Ya basta, por un Sinaloa en paz.
¿Usted qué opina?






