LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SINALOA CON RUMBO FIRME


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No es el eslogan utilizado en una campaña política. La UAS es el granito de oro de la educación media y superior de los sinaloenses.

Noviembre 29 de 2024.

Más de ciento cincuenta años de historia, muchas han sido sus batallas y en casi todas le ha tocado salir airosa. Su caudal de lideres ha sido copiosa por lo que se le reconoce como un baluarte en la defensa de su autonomía. Una lucha que nunca termina ante los embates de gobiernos que la han querido domesticar.Una lucha más que no la hizo flaquear, no ha sido fácil enfrentar gobiernos con todo su poder, pero los contingentes del saber han sabido hacer frente a esos antagonistas que le apuestan al garrote olvidándose de la justicia y la razón.

En los inicios de una lucha lleva componentes que no permiten negociar. Las partes polarizan sus posturas y le apuestan a ganar. El juego limpio no es propio del gobierno porque le apuesta a su poder.

El autoritarismo y la ilegalidad son sus misiles de ataque. La defensa universitaria solo es la pasión y la firmeza en la defensa del derecho como pilar de su fortaleza. Es la bandera que abraza hasta vencer o caer.

Cuando la batalla se alarga obliga a la reflexión y promover canales de acercamiento para llegar a soluciones en el conflicto. Es la regla de los combatientes levantar la bandera blanca con el ánimo de negociar. La conciliación es la madre de todas las batallas, es el camino al armisticio y cesar las hostilidades.Eso fue lo que ha ocurrido en la Universidad Autónoma de Sinaloa, un conflicto desgastante para uaseños y gobiernistas, una salida saludable para evitar consecuencias más graves en perjuicio de los jóvenes que quieren estudiar.

Liderazgos que privilegian el conflicto no es lo más recomendable en estos tiempos, buscar salidas alternas es el mejor camino para resolver enconos y rivalidades. En esta forma de resolver las diferencias concurrieron diversas voluntades. La Presidenta de la Republica Claudia Sheinbaum, el Gobernador Rubén Rocha Moya y el Rector Jesús Madueña Molina.

Un gesto de salud política y distención del conflicto fue la de restituir al Dr. Jesús Madueña Molina en la silla rectoral. Una determinación que no fue fácil convencer, pero su aceptación permitió reacciones que simpatizarán con los acuerdos que saldrán para concluir un conflicto que nunca debió detonar.

Se respetan las diversas opiniones en cuanto a los términos de la solución Estado-UAS. Los que querían desgarres sangrientos se quedarán esperando, porque la intención de las autoridades universitarias siempre fue la de evitar la confrontación para no exponer la seguridad de estudiantes, trabajadores y maestros. Como institución educativa se partió siempre de un principio de respeto, la ética y la lógica en lo procedente.Jesús Madueña Molina ha construido un liderazgo solido en la Universidad Autónoma de Sinaloa, ha sabido conducir las diversas líneas de construcción del conocimiento y de la enseñanza, posicionando a la institución que dirige en una de las mejores en lo nacional y con reconocimiento internacional.

Un liderazgo que ha merecido el respeto de simpatizantes y contrarios, dentro de una comunidad universitaria compleja y participativa. La solución del conflicto debe verse como un triunfo para todos.

La participación de la federación y la disposición del gobierno del estado en admitir lo propio de la autoridad rosalina, son las piedras angulares que perfilaron finalmente encontrar salidas armoniosas y la cesación final de las hostilidades.

Comprensión se pide a los miembros de la comunidad universitaria en los términos de la solución del problema. Una salida a las hostilidades no es con más violencia en las posturas de cada frente, sino la suavidad del discurso que permita el acercamiento al dialogo para arribar a los acuerdos y dirimir las controversias.

No hay entrega de la Universidad al gobierno, porque la UAS es un valor exclusivo de la comunidad que la conforma. Su autonomía seguirá como se ha construido en la Constitución y en la Ley, y su defensa es el compromiso de cada componente universitario.

La vigencia del lema que distingue a la Casa Rosalina y su comunidad universitaria unida, es lo que la hace grande: “Sursum Versus”.

La UAS no se toca, la autonomía universitaria se respeta.

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