Morena es un partido político nacional que se ha posicionado en buena parte del territorio nacional, con el Presidente de la República a la cabeza, Gobernadores y Congresos con control mayoritario. La arbitrariedad como gobierno es la característica.
Martes 15 de agosto de 2023.
Morena es un híbrido compuesto de agrupaciones de diversas corrientes políticas y de pensamiento. No es de izquierda ni de centro izquierda, es más bien una organización populista cuya tendencia es atraer a las clases populares con ofrecimientos engañosos.
Su lema es ir al pueblo disponiendo del presupuesto para cubrir precariamente necesidades a grandes grupos de la población para inducir el voto que los apoye en los procesos electorales y seguir siendo gobierno.
Las argucias de manipuleo social que se utilizan no son de sorprender que morena y sus aliados recurran a ellas para permanecer en el poder. Lo hicieron el PRI y el PAN cuando ejercieron el poder político conduciendo al gobierno federal.
Pero una cosa es tener el control político del gobierno y otra es que utilizando el poder de las instituciones se cometan atropellos en detrimento de los derechos de los grupos políticos o sociales que no simpatizan con la forma de gobernar del partido político en el poder.
Morena, como partido político en el gobierno, ha sido autoritario y antidemocrático. Autoritario porque ha utilizado al Congreso Federal para imponer leyes a todas luces violatorias de derechos fundamentales y antidemocrático porque se ha servido del poder gubernamental para que el Congreso Federal le sirva de instrumento para ejercer el control sobre instituciones como la Suprema Corte de Justicia de la Nación, del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y la desaparición del Instituto Nacional de Acceso a la Información Pública, porque el Instituto Nacional Electoral ha quedado subordinado a su poder ante la llegada de los nuevos Consejeros Electorales simpatizantes de morena solapando las campañas previas de los pretensos aspirantes a la Presidencia de la República conocidos como las “Corcholatas del Presidente”.
2024, tiene que ser un año decisivo en el rumbo que deberán tomar las instituciones nacionales. El Congreso Federal deberá serle arrebatado a Morena y a sus partidos satélites para generar los equilibrios parlamentarios a fin de que la mayoría calificada no quede en manos de un partido político nacional. Los destinos del País deberán ser reordenados y fortalecer los principios democráticos sobre los que históricamente hemos sido guiados los mexicanos.
En Sinaloa, los tiempos electorales serán diferentes a los que se vivieron el pasado 2021. El rompimiento del Partido Sinaloense con Morena traerá graves consecuencias políticas en los resultados electorales para Morena.
La traición morenista deberá ser condenada con la derrota electoral. Quitar el control político del Congreso del Estado y arrebatarles el mayor número de Ayuntamientos.
La alianza entre el partido Sinaloense con los partidos políticos PRI, PAN y PRD, es una posibilidad electoral, no hay que descartarla. Las simpatías que se han manifestado entre las dirigencias de esos partidos con el Partido Sinaloense son de reconocimiento por el gran trabajo político que dicho Partido ha desarrollado en los once años que tienen de haberse constituido.
La militancia y los simpatizantes del Partido Sinaloense ha ido creciendo a través de los años. Como partido político local no le ha sido fácil alcanzar las posiciones de representación política en el Estado. Diputados en el Congreso, presidencias municipales, regidores y síndicos que lustran las siglas del Partido Sinaloense abanderan el proyecto político pasista, que por su lealtad siembran confianza y credibilidad a una fuerza política que nació para impulsar el progreso de Sinaloa y el de los sinaloenses.
La deslealtad política a un Partido Sinaloense que se alió para alcanzar el control político de Sinaloa traerá desenlaces que en nada beneficiarán a las huestes morenistas. El Partido Sinaloense solo o en alianza con los partidos políticos de la coalición antimorenista, puede ser una opción que seguro será analizada por la dirigencia pasista.
Mientras los asuntos político-electorales se resuelven entre los partidos que contenderán en el 2024, la defensa jurídica de la Universidad Autónoma de Sinaloa sigue cosechando frutos a pesar de las desafortunadas declaraciones de la Fiscal Estatal de afirmar hechos que no le corresponden como la de vincular a proceso al Rector y al Abogado General de la Casa de Estudios Rosalina, delatando la triple alianza entre el Gobierno, Fiscalía y Poder Judicial estatal contra la UAS, en la audiencia inicial del próximo 18 de este mes de agosto.
La UAS no se toca, la autonomía universitaria se respeta.
¿Usted qué opina?




