¿Sería posible que entre las diversas fuerzas políticas y sociales del País surgiera un acuerdo nacional para construir la paz y sanear el tejido social?
Agosto 27 de 2025
Se ha caminado por terrenos muy sensibles. Desde el dos mil dieciocho en que Morena y sus aliados se apropiaron del País y de sus instituciones. Llegar a la celebración de pactos políticos en bien de la Nación y de los mexicanos es algo que se ve prácticamente imposible.

El País avanza sin duda, pero las condiciones se tornan peligrosas por las determinaciones que surgen desde el más alto poder de la Nación. La Presidencia de la República. La inseguridad generalizada es un elemento que distrae las funciones sustantivas del estado mexicano.
La detención de un alto capo de la droga cofundador del llamado “Cartel del Pacífico” y sometido a juicio en los Estados Unidos, puso desde sus inicios en una situación de extrema preocupación en los mandos políticos, policiales y militares del país, y más aún cuando en las horas recientes Ismael Zambada García se declaró culpable ante esas autoridades y creció mucho más la preocupación en las diversas esferas del poder político nacional.
Es inadmisible, que la detención de un capo del nivel de Zambada García, distraiga la atención del gobierno de la república, cuando en todo caso debe expresar su beneplácito por la detención y juzgamiento de un personaje generador de violencia en el país. Quien se inclina por actuar al margen de la ley al final de sus días admite las consecuencias de sus acciones. Por eso el llamado de Zambada García para que las facciones en pugna que luchan por el control de dicho cartel, es un llamado al vacío por los orígenes y fines de dicha organización criminal.

El gobierno federal se ha metido de lleno a combatir a las organizaciones criminales y en ese compromiso se han dado golpes espectaculares con la detención de blancos importantes en ese tipo de gremios del delito lo que ha permitido disminuir la capacidad de violencia a esas organizaciones.
Sin embargo, detener el clima de violencia que han impuesto los grupos en conflicto llevará todavía un buen tiempo. Desarraigar las alianzas que por muchos años se dieron entre autoridades y delincuentes no es fácil poderlas desterrar. Las complicidades todavía se tienen y contra esos cotos de corrupción el gobierno tiene que asumir el peso de sus determinaciones y castigarlos.
Las condiciones políticas en la república, están muy confrontadas. No porque la Presidenta no tenga capacidad para negociar acuerdos, sino por las diferencias que se tienen con los dirigentes de las bancadas de morena en el congreso federal. La polarización con las demás bancadas políticas se vuelve imposible poder consensar acuerdos y retomar las condiciones que mejor favorezcan los intereses de la Nación y de los mexicanos.

Las bancadas políticas opositoras al régimen que gobierna, deberían unirse no para provocar el caos en el gobierno y a los derechos ciudadanos, sino para que las decisiones gubernamentales sean las que mejor favorezcan a la paz y a la tranquilidad.
La oposición sistemática lejos de beneficiar provoca un mayor perjuicio a los gobernados, por ello, debe analizarse la posibilidad de una alianza nacional de partidos políticos para la mejor gobernanza en el País. Los tiempos que vivimos nos obligan a pensar diferente. La seguridad, la educación y la universidad pública son imperativos para la seguridad nacional. La defensa es impostergable. Es tiempo de manifestarnos.
¿Usted qué opina?






