Son varios los que andan promoviéndose para figurar en las preferencias de sus partidos para la elección del próximo dos mil veintisiete.
3 de octubre de 2025.
No basta que digan que se interesan por mejorar las condiciones generales de la población, así como los servicios públicos esenciales como la seguridad pública, economía, inversión, educación, entro otros muchos. Seguro que en sus discursos y entrevistas ante los medios de comunicación o en su caso en sus redes sociales dirán que tienen las estrategias para resolver esas demandas que no han sido resueltas por otros gobernantes.

Hay rostros muy conocidos en las apariciones promocionales según se aprecia en las redes sociales. Algunos son dirigentes de partidos políticos pero sus capacidades en el manejo político no son tan hábiles. La torpeza, caracteriza a más de alguno.
Morena, PRI, PAN, MC, PVEM, y el PAS como partido político local, todos tienen dentro de sus filas personas con capacidad para organizar y convocar a una alianza estatal para proponer estrategias que sean viables y que coadyuven a las que se vienen implementando por las autoridades militares y civiles.
Deberían unirse y realizar un frente común para mejorar a Sinaloa y a sus familias contra un flagelo que ya ha causado mucho daño en homicidios, desapariciones de personas y robos de vehículos. Es momento para que esas fuerzas políticas formen una alianza por el bien de todos los sinaloenses.
¿Las diferencias políticas no pueden ni deben ser un obstáculo si se parte del principio de que la política es aquella que busca el bien común y si es así, porque esos distanciamientos en un momento de crisis que aqueja a todos los sinaloenses?

Son muchos meses de inseguridad extrema en los que no se ha visto en todo este tiempo que en algún momento hayan coincidido representantes sociales, empresariales, dirigentes políticos, religiosos y políticos en campaña, para pronunciarse conjuntamente sobre la revisión y cambio de estrategias para eficientar el combate a la inseguridad.
En estos momentos, no se trata de difundir poses políticas ni mandar mensajes como redentores de las causas y problemas populares. Todavía falta que las condiciones de seguridad permitan que los quehaceres ciudadanos se normalicen.
Hay medidas impuestas por razones de seguridad, que impiden las clases presenciales en muchos planteles educativos. Obligan a recibir clases en línea en horas que no dan seguridad a los alumnos ni confianza para mandarlos a las escuelas.

La normalización de las actividades empresariales por las noches mantiene cerrados muchos negocios y también potros han cerrado por incosteabilidad en los mismos.
Los empleos han disminuido y las condiciones en las subsistencias familiares deben ser mejor vigiladas y no abandonar a familias que han quedado en el desamparo o emigrado de la sierra a la ciudad por la misma inseguridad que los obligó a abandonar sus casas y sus pueblos.
La mejor forma de acercarse y generar simpatías en el pueblo, es hacer política de auxilio social sin importar que en esas campañas se ensucien los zapatos y suden sus almidonadas camisas.
La gestión de apoyos a las familias golpeadas por la violencia o por la pérdida de sus empleos, es la forma más humana para llevar aliento y confianza a quienes se encuentran en desgracia por la perversidad delincuencial.

Finalmente, me llama la atención ese Morrín desorientado diciendo tonterías basadas en una ignorancia demencial. Sigue con la necedad de utilizar la tribuna del Congreso donde todos se ríen por sus ocurrencias, pretendiendo interferir en los asuntos de la Universidad Autónoma de Sinaloa y de su Rector, diciendo puras incoherencias.
Discursos que lo ridiculizan creyendo que le dan presencia social como para tratar de interferir en la elección sindical que se aproxima en el Sindicato de Trabajadores del Ayuntamiento de Culiacán. De eso nos ocuparemos después, expresando nuestras opiniones.
¿Usted qué opina?






