Hoy, los trabajadores y jubilados, todos de la Universidad Autónoma de Sinaloa, están llamados a participar en una Consulta libre y abierta para que manifiesten su voluntad en favor o en contra de la Reingeniería Universitaria planteada por el Rector Titular de la Casa Rosalina.
10 de octubre de 2025.
Nadie queda excluido porque es un derecho de todos participar en este tipo de eventos. Solo no participa el que no quiera o no esté conforme con la reingeniería mencionada. Locierto es que la voluntad de quien participa es un valor superior para sumarnos a lo que mejor conviene a la Casa de Estudios de la que formamos parte.

No se violenta el derecho de nadie, es una medida proteccionista a derechos fundamentales de los trabajadores y jubilados de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
Pero al mismo tiempo, es un proyecto de mejoramiento integral de la Universidad para fortalecer las aspiraciones de numerosos jóvenes que demandan año con año un espacioseguro para formarse profesionalmente.
La jubilación dinámica ha sido en estos días un motivo de nutridas expresiones en los diversos medios de comunicación periodística o en las redes sociales, mismas que se han hecho con toda libertad y despertando pasiones entre los grupos que discrepan defendiendo la propuesta institucional de la UAS y los que no están de acuerdo con ella.
Lo cierto, es que ante un derecho adquirido debe partirse de la premisa que, si aparecen en los escenarios jurídicos o económicos, riesgos que lo puedan vulnerar y desaparecer, se deben adoptar medidas responsables y emergentes para apaciguar o anular cualquier peligro que afecte la estabilidad y la subsistencia de numerosas familias universitarias que dependen de la jubilación.

Los que sistemáticamente afirman que el derecho está en el contrato colectivo de trabajo nadie lo niega. Que es un derecho convenido por las partes que lo celebraron, tampoco se niega. Que es un derecho adquirido para muchos tampoco está a discusión.
El asunto, es que esos opositores, quieren refugiarse en una ignorancia simulada. La nómina de jubilados no se paga con dineros que produce la UAS, se paga con el subsidio federal que se recibe anualmente, y eso es precisamente lo que las autoridades federales no quieren que se siga pagando sin que haya aportaciones de los beneficiarios de la prestación.
La reingeniería no afecta el derecho adquirido, aporta soluciones para seguirlo conservando quitando riesgos que lo pueden anular. Proponer, ese es el fin de la Consulta de esta fecha, las aportaciones porcentuales para preservar la estabilidad de la jubilación no es con fines afectatorios, tampoco una violación a la autonomía de la voluntad de los beneficiarios.

Es la contribución que al jubilado le corresponde como norma superior en un sistema de pensiones del que, aunque haya resistencias, formamos parte. Lo saben también los propios inconformes, que esta medida es insoslayable porque forma parte de lineamientos federales a los que como destinatarios y beneficiarios del subsidio que recibimos, debemos aportar.
El problema es, que si hay elementos objetivos que pueden anular ese derecho a la jubilación, deben incorporarse, como se está haciendo, es este escenario de riesgos, medidas que pueden o no ser de las simpatías de algunos, pero las medidas emergentes deben incorporarse a sabiendas de que generará el malestar de algunos.
Todos a votar este diez de octubre, ubica tu lugar y urna y deposita libremente tu voto. Hazlo respetando el derecho de los demás. Por una Universidad de todos, fuerte y vigorosa.
¿Usted qué opina?






