Las causas para la aprobación del aborto son producto de presiones políticas.
Jueves 17 de marzo de 2022.
El código penal reconoció las diversas causas por las que el aborto podría producirse, sin riesgo de ser penalizado. La participación del médico o las instituciones de salud podían llevarlo a cabo sin infringir norma penal alguna.

Llama la atención, las declaraciones de la Secretaria de las Mujeres del Estado, que en una entrevista ante medios de comunicación manifestara que la razón de despenalizar el aborto se debía a que las condiciones del sector salud no eran las apropiadas para llevar a cabo esos hechos.
Que aun cuando se presentaban casos de embarazos provenientes de violencia sexual, no se atrevían a llevar a cabo la interrupción de la gestación de las víctimas sin que hubiera acuerdo en el Congreso.
No había motivo alguno, ya que la ley penal regulaba esos casos. El aborto podría realizarse y no había penalización alguna. Lo que sucede es que tenía que respaldarse políticamente una exigencia grupal para despenalizar el aborto. La idea inicial era que en cualquier etapa de la gestación se llevara a cabo sin que se sancionara penalmente.
Sería conveniente que las agrupaciones femeninas en pro del aborto dieran la estadística relacionada con ese hecho o sea con los embarazos no deseados y causa de exigir el aborto sin pena alguna.

¿La mayoría de las personas expuestas al embarazo no deseado son menores de edad? Durante las movilizaciones de presión política llevadas a cabo por los grupos demandantes a la práctica liberal del aborto, nunca lo mencionaron. Es claro que el número de embarazos que ocurren diariamente en su gran mayoría son menores, y una forma de encubrir la irresponsabilidad de los padres y de las autoridades obligadas a desarrollar políticas públicas de educación sexual, fue despenalizar el aborto.
El Estado es solidariamente responsable en ese crimen aprobado. La presunción de inocencia de la víctima sacrificada se echó al cesto de la basura. Los médicos, se dice, ahora sí estarán obligados a destruir embriones humanos vivos de manera sistemática y sin remordimiento alguno porque no correrán el riesgo de ser penalizados.
Ya se expidió la norma que autoriza el homicidio a través del aborto. Ya hubo acuerdo en el Congreso y ya se publicó la disposición que las instituciones de salud esperaban. Solo falta que se hagan las adecuaciones necesarias para que se distinga la sala de expulsión de embriones humanos de manera libre y voluntaria en las clínicas, hospitales y sanatorios, el negocio será muy lucrativo.
Los colectivos de mujeres que lograron el objetivo que buscaban ya se les cumplió. Ahora como dijo el Presidente Municipal de Guasave, que es médico de profesión, que habrá que rezar el padre nuestro en cada una de las acciones de muerte de embriones humanos.
“La funcionaria estatal, añadió que, con la aprobación de la despenalización del aborto, no hay que pensar que las mujeres tomarán la decisión libertinamente, sino que se trata de educar en valores y sexualidad a hombres y mujeres, así como impulsar la responsabilidad compartida en la concepción”. ¿Hay que matar primero y después educar? ¿Justicia o crimen?
¿Usted qué opina?





