Parece que, en la contienda electoral a la Presidencia de México en el 2024, participarán dos mujeres. La oportunidad de gobernar a la mujer mexicana está a unos meses de ser realidad.
Jueves 7 de septiembre de 2023.
Las precampañas realizadas, aunque prohibidas en estricto derecho, fueron permitidas y apartadas de toda legalidad por el Instituto Nacional Electoral. Dinero público invertido que al final del día provocó el rompimiento entre los participantes y el riesgo de que Morena no salga favorecida en la elección del 2024.
Mejor trabajo de proselitismo y de promoción a sus aspiraciones presidenciales quieras o no admitir la obtuvo para la sorpresa de muchos la aspirante del Frente Amplio por México, Xóchitl Gálvez.
El trabajo proselitista realizado no asegura que el voto mayoritario la pueda favorecer en la elección que viene. Claudia Sheinbaum, no fue la líder que pregonó su impulsor a la candidatura o sea López Obrador en la precampaña realizada para obtener el derecho de ser la elegida para la elección del 2024.
Carece del carisma, de discurso y de simpatías según lo declaran en los diferentes medios de comunicación y encuestadoras, los analistas encargados de emitir las opiniones que son tomadas en cuenta y producen un referente político para medir las posibilidades reales de un o una aspirante para obtener el triunfo electoral en el 2024.
Claudia, no goza de las simpatías que tuvo López Obrador cuando su campaña electoral en el 2018, la corrupción desmedida en el gobierno de Enrique Peña Nieto fue la causa del sunami lopezobradorista en la derrota aplastante de los aspirantes presidenciales de los partidos políticos contrarios a Morena.
A los mexicanos les queda claro, que el gobierno de López Obrador al frente de las instituciones nacionales no ha sido de lo mejor. Militarizar diversas áreas estratégicas de la administración pública federal como las aduanas y puertos, el espacio aéreo, la refinería dos bocas, el tren maya, el aeropuerto Felipe Ángeles, la seguridad pública, la guardia nacional y la creación de la línea aérea militar con los aviones que dejó la desaparecida empresa Mexicana de Aviación, entre otras, es un riesgo que vivimos los mexicanos de no favorecer el voto electoral a la candidata de Morena.
El uso de la fuerza militar para que la cuatro te siga gobernando al País, es una posibilidad que no se debe descuidar. Mucho poder ha depositado el Presidente a las fuerzas militares, lo quiere decir que serían un aliado garantizado para que intervengan y le aseguren la continuidad de su proyecto político de no verse favorecido en el 2024.
Xóchitl Gálvez, causa simpatías. Su discurso franco, fuerte y claro ha dejado pensativos a muchos que no votan. Las redes sociales funcionan y le dan una posición de privilegios en sus aspiraciones presidenciales. El trato discriminatorio y grosero que recibió del Emperador de Palacio Nacional, le está saliendo caro, las simpatías por Xóchitl Gálvez crecieron demasiado.
Falta tiempo todavía, pueden suceder muchas cosas. El Presidente es un subversivo y le pueden armar escándalo a la candidata del Frente Amplio por México. El carácter firme de la aspirante opositora de quien gobierna lleva sangre indígena, sangre chichimeca que la hace hablar fuerte y enfrentarse con cualquiera, incluyendo al Presidente. Congresos sin mayoría absoluta de un solo partido y respeto a la autonomía constitucional del Poder Judicial.
Morena se fisura, Marcelo es probable que se les vaya y unirse al Frente Opositor. Para Xóchitl sería un aliado y su ayuda electoral sin duda, sería de muy buen resultado. Las fichas del tablero político se acomodan, los astros empiezan a brillar y el autoritarismo de Morena se podrá desbarrancar.
En el conflicto del Estado contra la UAS, y la persecución política contra el Rector y otras autoridades, podría dar un giro sustancial no solo por la defensa jurídica que se atiende aun con el grave hostigamiento que sufren los imputados y defensores sino por la forma en que se realicen las alianzas políticas entre los grupos políticos de Sinaloa y los aspirantes presidenciales de partidos nacionales. El tiempo dictará su veredicto.
La UAS no se toca, la autonomía universitaria se respeta.
¿Usted qué opina?






