ESTRATEGIA DE IMPULSO A LA INVERSIÓN Y AL COMERCIO.


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La Presidenta Sheinbaum anunció impulsar una reforma en materia electoral y acaba de nombrar a los integrantes de la comisión responsable de la misma. Pablo Gómez, la encabeza.

Agosto 6 de 2025.

Sinaloa, no es violencia e inseguridad, los comentarios, opiniones y críticas, ya sobran en estos momentos. Las notas con contenidos relacionados con la inseguridad, parece más una consigna de fastidio seguirlas difundiendo que proponer alternativas de solución a los hechos que trastocan la tranquilidad general de la población.

La inseguridad es un tema que tiene presente, y seguirá teniéndolo porque por mucho tiempo dejó de hacerse lo que ahora nos golpea a todos.

La permisibilidad extrema y las complicidades desde el gobierno con la delincuencia, son ahora el recordatorio para todos aquellos que estuvieron en la posibilidad de sanear esas corruptelas y no lo hicieron. Nadie, recurre a ese pasado en sus comentarios porque seguramente fue parte de las conveniencias que ahora se silencian.

El Gobierno del Estado, no debe permanecer atrapado en las telarañas de la inseguridad, hay condiciones para que se construya toda una estrategia que promueva la inversión y fomente la reactivación empresarial.

La sociedad está dispuesta aun en esta situación de crisis, a colaborar con las autoridades estatales para generar ese andamiaje que impulse el desarrollo económico de Sinaloa.

Sinaloa, no es violencia, tampoco es una fábrica de delincuentes. Es cierto que el tejido social está necrosado, pero hay antídotos que lo pueden sanear. La conjunción de esfuerzos entre las organizaciones productivas, todas, entre sí y con el gobierno, harían posible la reactivación de un entusiasmo social perdido, para despegar el potencial productivo de Sinaloa.

Realizar foros estatales y regionales para la reactivación económica de Sinaloa. En ellos, debe convocarse a expertos economistas que propongan alternativas de desarrollo viables a corto, mediano y largo plazo. Asimismo, las Instituciones de Educación Superior, Públicas y Privadas, podrían aportar elementos que pudieran ser vitales para el despegue de un proyecto das magnitudes.

La implementación de programas de esas dimensiones, incidirían sin duda, en la disminución de la percepción de inseguridad porque constituyen acciones efectivas contra la delincuencia y el delito.

Esas estrategias, no desplazarían por nada, todo lo que se está llevando a cabo para recuperar la paz y la tranquilidad de los sinaloenses. Las autoridades responsables del combate a la inseguridad seguirán con sus actividades hasta que Sinaloa viva en la armonía y paz social que se demanda.

Sinaloa, cuenta con el potencial económico en todos los ramos para que cualquier proyecto que se implemente con esos fines, no corre peligro de fracasar. Voluntad política y social lo hay y también por parte de los sectores productivos de la entidad ¿Será posible?

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