La bancada morenista de la Cámara de Senadores del Congreso de la Unión arremete contra la Constitución interpretando lo que no debe ser interpretado.
Miércoles 23 de marzo de 2022.
Mas de la mitad del sexenio federal y los intentos de establecer el control absoluto de la dirección del País se sigue manifestando en actos aberrantes que atropellan la constitucionalidad de la Nación.
La ambición del poder político desenfrenado de la bancada morenista en el Congreso Federal exhibe una vez más los intereses que se apuestan en este proceso de revocación de mandato del Presidente de la República.

Una vez más señalamos que la consulta que se ha puesto en marcha debe ser ciudadana y no de un partido político. El Instituto Nacional Electoral es el órgano constitucional encargado de su organización y ejecución.
Los funcionarios deben permanecer callados en obediencia a la prohibición constitucional contenida en el artículo 35. Las fichas del ajedrez se mueven una vez más. El asunto es que los jugadores son unos ingenuos o aprendices en el juego.
El ajedrez es un juego de inteligencia. El Senado movió sus fichas y sorprendió, al contrario. El Presidente de la República hombre avezado en la trifulca subversiva no logró entender el juego del Senado y movió la ficha equivocada, cayendo en el juego de su oponente.

El Senado interpretó su juego, el Presidente no lo entendió. Recibió la jugada del Senado la hizo suya y la publicó. El Presidente creyó que el ajedrez era de promoción gubernamental y creyó también que haciéndole publicidad no quebrantaría el principio de imparcialidad en el juego donde se apostaba su permanencia como jugador.
El Presidente por lo que se vio, no fue buen jugador. El decreto que publicó en promoción a su juego, el árbitro electoral se lo cuestionó. Su contrario no cabe duda que lo engañó. El árbitro electoral le dijo que su jugada estaba mal. Que la tenía que suspender porque no era el momento para publicitar un juego que todavía estaba en curso.
El Senado como jugador, se apresuró en mover sus fichas, pero se equivocó. Pudo ser con el ánimo de sorprender o no supo mover la ficha con seguridad. Lo cierto es que sorprendió a su contrincante como ingenuo jugador.

El juego no cabe duda, porque finalmente quedó en claro, se jugó por dos tramposos. Hicieron movimientos que no estaban permitidos. El arbitro electoral no pudo suspender el juego porque no estaba en sus atribuciones, pero, aun así, hizo el llamado de atención a los contendientes para que jugaran con honor.
Lo cierto es que hubo actores presenciales que se dieron cuenta de las intenciones de los jugadores y se decidieron intervenir. No podían permitir que sentaran precedentes que degradarían el juego del ajedrez. Tendrá que ser el árbitro mayor o sea la Suprema Corte de Justicia de la Nación la que intervenga para decirles a los jugadores cual jugada deberá prevalecer.
MORENA y el Presidente siguen tejiendo los hilos de control político y apoderarse de la Nación. Las otras organizaciones políticas, de empresarios, de profesionistas y ciudadanas se han quedado calladas. Parece que solo actúan a la defensiva ¿tienen miedo o están amenazados?
¿Usted qué opina?





