La fuerza política de un gobernante radica esencialmente con las simpatías ciudadanas mayoritarias, en su partido y en su liderazgo político.
22 de enero de 2026.
Desde que asumió la Presidencia de la República, con una diferencia de votos arrolladora respecto de los demás partidos políticos, hay un vacío que le están generando críticas en redes sociales y la que mayor peso puede tener es la actitud desafiante del Presidente Trump.

La opinión de quien esto escribe gira alrededor de dos consideraciones que realmente no han ayudado a fortalecer el liderazgo de la Titular del Ejecutivo Federal. La confianza en su forma de gobernar escapa a toda duda. Sigue teniendo una aceptación numerosa, aunque haya disminuido relativamente según algunas encuestadoras.
Esas debilidades aparentes, no embonan con los resultados de las encuestas. La dirigencia de Morena debe dinamizar sus pronunciamientos que arropen fuertemente el liderazgo de la Presidenta.
El partido político de donde emerge la Presidenta, Morena, parece que no ha dimensionado la gravedad de los ataques que continuamente viene recibiendo la Señora Sheinbaum, por el presidente de los Estados Unidos y en las redes sociales, motivo por el que deben revisar la estrategia política para reforzar ese muro de contención a los conceptos difamatorios de los opositores. La voz tiene que escucharse con fuerza sino quieren escuchar de la Presidenta ese golpe fuerte sobre la mesa.

México, no es un País de narcotraficantes. Los mexicanos, en su gran mayoría, son gente dedicada al trabajo y al desarrollo de la economía fomentando la inversión y fuentes de trabajo. Las simpatías de empresarios, comerciantes, productores del campo e industriales, están a la vista, manifestado su solidaridad para imponer cuanta estrategia sea necesaria para fortalecer la economía nacional.
La Presidenta, tiene toda una estructura de presencia política que gobierna la mayor parte del territorio nacional. Todos están obligados a realizar una avaluación de los niveles de aceptación del electorado en la forma de gobernar. Donde haya debilidades que presenten riesgos de fracaso en la próxima elección habrá que ponerse a trabajar para revertir cualquier debilidad política que afecte el gobierno de la Señora Sheinbaum y el refrendo de Morena en el poder.
La violencia no la provocó la Presidenta Sheinbaum, es un fenómeno que arrastra el País desde muchos años atrás, eso lo saben los opositores al régimen, pero es un elemento que han venido utilizando como pretexto de que la delincuencia organizada no tiene muros de contención y que por eso sigue provocando violencia a placer.

Precisamente, como mexicanos, debemos deponer las diferencias políticas y todos juntos lanzar una proclama de respeto al gobierno de la república y de la Presidenta. Que el presidente del otro lado de la frontera norte cierre la boca, que respete el imperio de nuestra nación y la del gobierno mexicano como único líder en este País soberano.
Esa argucia para difamar, no tiene ningún sustento, a la delincuencia organizada, no se le protege, todo ese discurso, es una falacia, evalúen los blancos capturados, los aseguramientos realizados y las extradiciones de miembros de la delincuencia organizada a los Estados Unidos.
Pero omiten la gran fuerza en movimiento de la policía federal y las fuerzas armadas en el combate a la inseguridad. México, será diferente, fortalecido en todos sus soportes de desarrollo, la paz y la armonía social se recuperará, el voto ciudadano lo tiene Dra. Sheinbaum, el cambio que anunció para nuestro País, es claro que será una realidad.
¿Usted qué opina?






