LA REINGENIERÍA EN LA UAS UN ACIERTO CON VISIÓN DE FUTURO


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Hay quienes se han empeñado en tratar de desacreditar su finalidad pensando solo en sus intereses personales y no en los de la comunidad universitaria trabajadora en general.

7 de octubre de 2025.

El llamado es para que moderen actitudes y eviten la violencia, la difamación y la injuria. El derecho a manifestarse no les da autoridad para la agresión sistemática, como algunos lo han venido haciendo utilizando las redes sociales.

Sorprende de verdad que nadie de los opositores se ha pronunciado en cuestionar la política nacional de cambios en la universidad pública para que sus derechos alcanzados en contratos colectivos de trabajo se revisen y, en lo procedente, se realicen cambios para que los derechos adquiridos o los que puedan obtenerse en el futuro sean seguros y viables.

Se han arraigado una idea equivocada de que la jubilación dinámica en la UAS quieren desaparecerla. Una versión totalmente falsa porque nadie de los que la tienen quiere perderla, y los que no han alcanzado ese derecho quieren disfrutar también de esa prestación una vez que cumplan los requisitos para obtenerlo.

Los sistemas de pensiones previstos en las leyes como en la del ISSSTE, el IMSS, el IPES, el ISSSTEESIN, y otros, imponen obligaciones a los beneficiarios de las pensiones a realizar aportaciones para el sostenimiento de ese derecho.


La UAS, fue omisa en prever ese requisito necesario para que la jubilación no tenga riesgo de desaparecer y por ello, las resistencias de algunos, negándose a las aportaciones propuestas en la reingeniería universitaria lleva como sustento fundamental que ese derecho subsista de manera indefinida.

La federación, no acepta, que en la Universidad Autónoma de Sinaloa, la jubilación prevista en el contrato colectivo de trabajo no esté siendo subsidiada a través de las aportaciones de los beneficiarios de ese derecho.

Por ello, los porcentajes propuestos en la reingeniería en defensa de la jubilación, no son lesivos si se considera la proporcionalidad de los ingresos mensuales que recibe cada jubilado.

Los orígenes de la jubilación en la UAS, fue sustentado en que el patrón sería el único sujeto obligado para otorgar y pagar esa prestación sin costo alguno para los trabajadores. Un error de origen que ahora está haciendo crisis y que difícilmente los trabajadores activos y también los jubilados nos liberaremos de la exigencia contributiva para asegurar el derecho a la jubilación.

Dicen los opositores que como es un derecho adquirido previsto en el contrato colectivo es definitivo e intocable. La verdad, es que esos mismos que reniegan de la obligación propuesta saben muy bien que no se liberarán de esas aportaciones. La federación espera respuestas y esas habrán de obtenerse con el resultado de la consulta del próximo día diez de octubre.

Los opositores se engañan a si mismos, el hecho de que el intento de tener un fideicomiso no haya fructificado, no quiere decir que las condiciones actuales serían las mismas de llegarse a dar esa reforma y constituir el fondo de pensiones.

Entre esos opositores a la reingeniería, algunos se han dado a la tarea de difundir sus propios análisis de ese derecho a la jubilación recurriendo de manera temeraria y sin la debida interpretación y fundamentación, a fuentes normativas como la constitución federal, tratados internacionales de derechos humanos y de la organización internacional del trabajo, pero esas teorías ya fueron resueltas por la Suprema Corte mexicana para que no haya duda, de cómo deben ser entendidas y resueltas.

Esos mismos dicen que de darse el caso de la reforma, llegarán hasta los tribunales. Lo único que les deseo es que tengan suerte, pero puede ser una aventura que los puede hacer perder un derecho que todos debemos defender.

La prudencia y el sano juicio, no con plantones e injurias, es lo único que puede hacer la diferencia en este conflicto que en nada le abonará a la defensa infundada de quienes se oponen a la reingeniería en la Universidad Autónoma de Sinaloa.
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