Parece el título de una novela. Las rachas de aire que se sienten en el rostro cuando se escuchan zumbar los silbidos de las balas volar.
19 de diciembre de 2025.
Las notas del terror aun en este mes del Señor no dejan de escucharse y ocasionando víctimas. El mal no quiere desistir de seguir minando las vidas hombres y mujeres que tienen la desdicha de cruzarse por el camino de esas balas aladas.

Ejércitos del mal deambulan cual si se tratara de fantasmas buscando como dañar a sus víctimas para llevarlas al calor de los infiernos. La guerra entre el bien y el mal, sigue colisionando y llevándose víctimas inocentes, pero también a malvados que se han dedicado en su vida a ocasionar daños a muchas familias.
La guerra de odios y rencores sigue produciendo destellos con olor azufrado. Las armas de esos grupos del mal, enfrentan muros alados con formas de ángeles que luchan por destruir ese mal que no quiere ceder.
El calor infernal que producen las balas salidas de esos fusiles del mal, sigue dañando sin distinguir ya que hombres y mujeres caen abatidos por esos enviados del averno, que tarde que temprano, deberán ser derrotados por la espada del soldado que lucha por triunfar.
La fecha navideña se acerca y todos debemos participar en que esa fiesta se realice y en la que las familias sinaloenses subamos la plegaria para desterrar esa gavilla de portadores del mal.

Deberán sonar con fuerza, las oraciones que protejan y que cobijen con el manto de la divina providencia a las familias que quieren y demandan la paz en todos los hogares sinaloenses.
Las plegarias colectivas que se escuchen por toda la geografía estatal, demos pedir por la tranquilidad y el disfrute de la fecha las grandes mayorías esperamos cada año. La llegada y el festejo de la navidad.
Que las alas de lucifer se queden sin plumas y que los vientos que producen al volar lo regresen a lo más profundo de los infiernos. Su presencia azufrada recorriendo las calles de Sinaloa deberán rociarse con las aguas más benditas de cada templo y de cada iglesia para mandarlo directo a las entrañas del infierno de donde no debió salir.

Esos ejércitos del mal, deben merecer su castigo. Las fuerzas que desfilan como ángeles del bien, con sus armas puras llevan el antídoto para que esas fieras que disfrutan hacer sonar sus armas, dejen de causar daños y podamos festejar la navidad en paz y en el seno de cada hogar que quiere el bienestar para todos.
Esos ángeles del mal, que la maldición les caiga por todos los males que le han ocasionado y le siguen ocasionando a las familias sinaloenses. Una calamidad proscrita por la propia biblia.
Sigamos uniendo nuestras oraciones y que los mejores momentos se disfruten por cada familia inspirados en ese compromiso de fraternidad universal. Que los alados del demonio los castigue el poder supremo del divino redentor.
¿Usted qué opina?






