La Presidenta Sheinbaum difícilmente podría encontrar condiciones favorables para enfrentar con mayor solvencia lítica las agresiones del gobierno de los Estados Unidos.
Agosto 28 de 2025.
El evento de ayer en el Senado de la República entre el dirigente nacional del PRI “Alito” Moreno y el saliente Presidente del Senado Fernández Noroña, le alejan a la Ejecutivo Federal toda posibilidad de tejer alianzas para responder con mayor peso político cualquier agresión del gobierno norteamericano.

No basta que la Presidenta, cuente con el respaldo de Morena y sus aliados, en momentos de tensión nacional que mejor que contar con las fuerzas políticas opositoras para trabajar unidos en una estrategia que le abone mucha más seguridad a las condiciones políticas, sociales y económicas al País.
Trump, no tiene lado. Sus impulsos son los que guían sus determinaciones. Primero la imposición de aranceles a las exportaciones mexicanas, después la declaración de terroristas a los cárteles de la droga y ahora utilizando la figura de “El Mayo Zambada” para presionar al gobierno de México como protector de narcoterroristas.
Las implicaciones políticas no lastiman solamente la honorabilidad del país sino la de todos los mexicanos. Precisamente la propuesta de tejer una alianza nacional con la participación de los partidos políticos era una posibilidad que no podía desecharse. La estabilidad nacional es una prioridad de todos.

Sin embargo, parece ser que los cercanos a la Presidenta, en lugar de abonarle a las soluciones le tienden templetes apolillados para que se accidente. Ella, sabe bien, que los que dirigen las cámaras en el congreso federal no son políticos de su granja, sino que obedecen otros intereses.
Los tiempos políticos avanzan y los problemas con el gobierno norteamericano parece que se agudizan. El golpe en la mesa se está demorando. El poder político de la Presidenta debe dejarse sentir con toda la fuerza que el estado mexicano le exige.
La estructura de mandos de su gobierno debe responder a sus líneas políticas de trabajo. Ya basta que la difusión mediática la describa como subordinada del expresidente López Obrador. Las lealtades ahora no son para quien ya no está sino con una población mexicana que cree en ella y que espera que se sienta su autoridad y arroje donde deben estar esos que se resisten a reconocerla como la jefe del estado mexicano.
Hay un personaje en el tinglado presidencial que es quien está dando la cara con todo el peso de sus responsabilidades. Omar García Harfuch. Como este estratega en las cuestiones de seguridad así deben responder todos los demás nombrados por la Titular del Ejecutivo Federal. El tablero del ajedrez solo tiene un Rey. Los peones deben hacer su trabajo.

Hoy, el gobierno requiere de unidad. Solo trabajando en la misma dirección podremos salir de este bache político en el que nos estamos hundiendo.
Nos es con gritos de ayuda a los agresores del otro lado de la frontera del norte como resolveremos nuestros problemas. Las diferencias debemos guardarlas y atar bien nuestros impulsos para que nos permita pensar con racionalidad e inteligencia. Formar ese frente nacional contra la agresión internacional. Parece un sueño, pero no debe ser desechado.
¿Usted qué opina?






