LLAMADO A LA PRUDENCIA Y A LA COLABORACIÓN


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Un nuevo llamado. Las condiciones que imperan en la Universidad Autónoma de Sinaloa en prestaciones y derechos contractuales deben ser analizados a conciencia.

5 de septiembre de 2025.

Continúan algunos haciendo uso de la diatriba como único discurso en contra de las autoridades universitarias. Parecería justo que quien tiene un derecho adquirido debería quedar intocado y que el patrón siguiera pagando lo que comprometió en el contrato colectivo de trabajo.

Sin embargo, quien quiera seguir pisando tierra de algodones podría encontrar piedras cortantes que pondrían en peligro esos derechos que dicen que no pueden se afectados. No se engañen, el presupuesto no lo crea la Universidad, se consigue a través de los subsidios que recibe para cumplir con las obligaciones sustantivas. Educar, formar profesionistas, fomentar la investigación, la cultura y el deporte y vinculando sus productos con el sector productivo local y nacional.

Dentro de esas obligaciones sustantivas está la de pagar las prestaciones que sean objetivamente congruentes con las finalidades que persiguen. Todo aquello que no sea jurídicamente congruente deberá ser objeto de revisión y suprimir lo que ponga en riesgo el derecho de los demás.

La jubilación dinámica, es un derecho que debió ser sustentado desde su creación en el contrato colectivo de trabajo; sin embargo, lo seguiremos diciendo. Faltó sentar las bases que dieran seguridad y solvencia al cumplimiento de esa obligación. Los que se oponen a revisar ese derecho o son unos necios o tienen la manera de como solventar su subsistencia en caso de desaparecer esa prestación.

El discurso difamante y las posturas escandalizantes como la de saturar las redes sociales cuestionando a la administración universitaria de todas las ocurrencias propias de mentes oscuras y necias, de nada les servirá si siguen con la misma postura que en el pasado hicieron abortar el fideicomiso constituido precisamente para darle sustento y seguridad futura a la jubilación dinámica.

Parece ser que esos pocos que se oponen a sentarse a dialogar de manera sensata y con propuestas objetivas para remediar el problema, parece que alguien los alborota para que ese derecho fundamental que sostiene a un considerable número de familias universitarias les importa un soberano cacahuate lo que les pueda suceder.

Por fortuna, a diferencia de ese pasado decepcionante por el que algunos ambiciosos que solo les importó abultar sus bolsillos con la devolución de sus aportaciones al fideicomiso pero que en una semana se lo engulleron en nada. Ahora, se corre el riesgo de que lo que se pudo tener seguro y sin amenaza alguna, puede afectarnos a todos.

El fondo de pensiones en la Universidad Autónoma de Sinaloa es un imperativo para fijar las bases de respuesta que deberá dársele al gobierno federal de que la comunidad universitaria rosalina está dispuesta a dialogar y resolver en los mejores términos el derecho jubilatorio.

Pero no solo es ese compromiso, deberá, aunque se resistan algunos, revisarse también algunos conceptos del contrato colectivo de trabajo para que la Casa Rosalina esté en condiciones de tener un presupuesto saneado y en condiciones de cumplir con lo pactado colectivamente. La necedad de algunos puede poner en peligro un derecho de todos. La jubilación universitaria. Que Dios y su conciencia los ilumine.
¿Usted qué opina?

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