CUIDADO CON LA PIROTECNIA
Por Javier Salazar Rodríguez
Todo parece que no queremos o no podemos entender, sigue habiendo pirotecnia en todas partes, todas las noches, desde temprana hora y cuanto más avanza el fin de año, será peor. Creo.

Y sigue habiendo desgracias a raíz de lo mismo; y sigue muriendo gente, mucha, en diferentes estados del país se escucha que hubo explosiones y la gente sigue quemando pólvora de manera exagerada.
Esta tarde de viernes, cuando descansaba de la última clase del año, se escucharon muchos cuetes, muchas luces que iluminaban el cielo, este cielo que, a esta hora debe estar tranquilo sin iluminación y menos de ese tipo, de la que irrumpe el silencio que debe imperar.
Amén de los demás desastres que ocasiona con las mascotas, las personas que tienen problemas auditivos y de depresión, es grave que se siga utilizando la pólvora para alegrar el corazón de algunos que, festejan, vayas ustedes a saber qué cosa.
Y de aquí a fin de año, que aún faltan poco más de 10 días, ¿cuántas desgracias más habremos de contar por esta razón?
Ojalá pudiera decir que ni una más, pero estoy casi seguro, por desgracia, que no será así. Habremos de tener muchos más, en todo el país; con ello, lo único que se conseguirá es subir las estadísticas que, ya de por sí, son elevadas. Pero los padres de los niños, les siguen comprando pirotecnia a sus hijos, y muchos, hasta les ayudan a quemarlos. Que sería lo ideal, en todo caso. Pero, de cualquier forma, será nota fuerte.

Y que quede claro que no soy fatalista, pero sí muy realista, por lo que veo y escucho, no puedo estar equivocado.
De verdad, padres de familia, les pregunto ¿Quieren un poquito a sus hijos?
La respuesta que sea de la manera más sincera posible, porque en lo personal, no les creería si me dicen que sí, pero siguen provocando a la muerte, a las desgracias en términos generales.
Si llego a pisar algunos callos, mil disculpas, es que si hago una invitación, así con sutileza, no la van a atender, mejor les digo, si no quieren ver a sus hijos en una cama de hospital o más grave aún… …ya se imaginarán, entonces no hagan eso, no corran riesgos, es hasta más barato.
Pero bueno. Yo no compraré ni participaré de la quema de cuetes, de ninguna denominación, ni pequeños mucho menos de los que lastiman, sólo de escucharlo. ¡Y no son baratos eh!






