REUNIÓN SIN PENSARSE
Por. Javier Salazar Rodriguez
MAYO 7 DE 2024
Bajo la sombra de una nueva enramada que se deja suavizar por un árbol que feneció hace algunos años y haciéndola de cómplice una buganvilia que, aparte de adornar con el verde de sus hojas y el colorido de sus flores nos daba mucha frescura estaban platicando 4 personas que en algún momento se dedicaron a lo mismo, aunque no en el mismo tiempo.
Los 4 se juntaron por casualidad, el pretexto de la poca agua que baja por el canal que está al final de la construcción, se colocó esta enramada que muy acertadamente se inauguró el día del trabajo. El dueño llegó temprano a gozar del frescor matutino que aún se deja sentir; luego otro de éstos 4 que, hicieron del día del trabajo un buen momento para platicar de un sinfín de temas, desde música, educación, un poco de política, (que no es recomendable) pero con respeto, todo se puede.
Los mencionaré por el orden de llegada, porque la diferencia de años, entre 3, era muy poca, uno de ellos, es dos décadas, al menos de la mayoría, menor.
Uno de los temas que se tocó fue el de la música; analizando la canción de la Chona, se dijo tiene versos alejandrinos, o sea, que son 14 sílabas cada verso, pero que ha puesto a bailar a diferentes personalidades del mundo entero.
Todo esto, salió porque analizábamos antes la melodía del Maestro José Alfredo Jiménez “En el último trago” que tiene en cada uno de sus versos 10 sílabas ininterrumpidas y bien aplicadas.
Hablamos de dominó, que el último en llegar dijo que tenía un grupo de personas que jugaban 2 días de la semana, y que siempre disfrutaban mucho de la compañía de quienes, con frecuencia asisten a esta convocatoria permanente.
Hablamos de Manuel Gutiérrez Nájera, de Salvador Díaz Mirón, porque el más artista de todos, se va a Querétaro en breve a buscar a su ascendencia, con ello, la admiración que se le tiene a la belleza de cantera que caracteriza a este estado y sobre todo el clima que se deja sentir.
Tocábamos un tema y casi lo terminábamos, aunque al final, un PERO muy largo aforaba con un reclamo muy sutil de que algo no complementaba del todo lo que queríamos decir. Así que, en algunos momentos que tal vez ni se ocupaba, lo utilizábamos por costumbre; llegó a mencionarse que sería nuestro protagonista, de esta mañana, aunque creo que fue, el buen trato de los 4, para con los 3 que se tenían al lado.
Buenos, también el auto-respeto se dejó ver.
Sin poder decirles a qué hora éramos 4, sólo si poder decirles que ya para la 1 de la tarde, ya habíamos agotado una serie de temas que, ni siquiera contemplamos que platicaríamos ese día.
Muy agradecido con los 3 septuagenarios que me dieron de su tiempo, de su experiencia y recuerdo, para seguir creciendo en el respeto y la sapiencia, porque no somos perfectos, aunque de seguir así, tal vez lo logremos. Saludos a los 3.





