POR LA DEFENSA DE LA UNIVERSIDAD


Vale la pena compartir esta noticia

Querer hacer las cosas bien, parece que molesta. Que hay que cerrar filas en la Universidad Autónoma de Sinaloa. Es un imperativo.

Lunes 28 de marzo de 2022.
Es un reto de proporciones mayúsculas dirigir la Universidad Autónoma de Sinaloa. No ha sido fácil crecer y posicionarse con la calidad y reconocimientos que ahora tiene. Que las personas que han dirigido la Institución han incurrido en algunos errores. Sanciónense, pero no se juzgue a todos por igual.

Han llamado la atención algunas frases que han salido del discurso del Ejecutivo Estatal. Han sido expresiones públicas. Ha llamado la atención por el lugar y la forma en que las ha pronunciado. Ha hecho que las corrientes de interés político las analicen y busquen un destinatario a sus señalamientos.

No conviene que haya expresiones que pudieran propiciar reacciones en un momento político en que la Universidad retoma su compromiso institucional de educar, de reordenar los procesos de dirección universitaria y fortalecer las relaciones internas con su sindicato y con la sociedad.
Jesús Madueña, ha tomado con firmeza el timón de mando.

No es un hombre a quien se le pueda manejar con facilidad. Intereses externos no lo distraen. Tiene mucho que hacer y en qué distraer su atención que preocuparse por corrientes injerencistas en el mejoramiento integral y desarrollo de la Universidad de los sinaloenses.

Hemos señalado en esta página de opinión, que haber desarticulado las corrientes políticas que por muchos años ejercieron un control político desmedido en la Universidad Autónoma de Sinaloa, y desterrar de la misma a personajes actores de ese control político-universitario, mismo que ahora que son gobierno, les surge de nuevo ese malestar.

El Ejecutivo Estatal, no fue, es un universitario a quien se le reconoce su trabajo en la dirección universitaria de su tiempo.

Su periodo rectoral fue difícil. Las relaciones con el sindicato fueron tensas y en ese pedido se otorgaron beneficios incorporados al contrato colectivo de trabajo, que prevalecen a la fecha.

El SUNTUAS, estuvo bajo el control de la corriente que gobernó la universidad, era una especie de cogobierno, ya que la organización sindical ejercía un poder que rebasaba en muchas ocasiones la autoridad rectoral.

Estuvo en los hechos, en una posición horizontal con la autoridad rectoral.

En la administración estatal, han llegado a posiciones de gobierno algunos de aquellos personajes que se vieron afectados con los cambios que dieron lugar a partir del 08 de junio del 2005 en la conducción universitaria. Fue en la misión rectoral de Héctor Melesio Cuén Ojeda.

En el periodo rectoral 205-2009, se partió de la idea de mejorar académica y funcionalmente a la Universidad Autónoma de Sinaloa, no fue contra personas en particular.

Se tomaron decisiones para el reacomodo de la administración e implantar nuevos sistemas de gobierno político-educativas para hacer más eficiente a esa misión universitaria.

El inconveniente, lo conoce muy bien el Gobernador Rocha Moya, era que las corrientes del control político que se ejercía en la Universidad por los dirigentes sindicales en esa época no querían ceder su posición de privilegios y se tuvo que proceder en su contra.

Fueron separados de la Universidad. Los grupos que tenían postrada a la Universidad bajo la amenaza permanente de huelgas y paros fueron silenciados.

Era necesario llevarlo a cabo porque de lo contrario la Universidad hubiese continuado los periodos de sombra y de desconfianza social.

En ese proceso de reordenación en la conducción universitaria costó la vida de un Abogado General, un hecho tan aberrante que todavía permanece en las penumbras de la Fiscalía General del Estado y del que quizá no lleguemos a conocer a los autores intelectual y materiales del homicidio, porque los criminales todavía le apuestan a la prescripción del delito.

Son momentos señor Gobernador de sumar. No vea o que no le describan aquellos personajes que dejan correr sus amarguras, que la presencia de Héctor Melesio Cuén Ojeda, en su administración, más que un servidor público se lo quieran dibujar como un adversario político en el gobierno.

La capacidad de trabajo de Cuén Ojeda y el dinamismo que le imprime en la forma de ejercer su actividad laboral, que no lo desoriente.

Tiene usted en el Secretario de Salud a un aliado y no un adversario político. ¿Es momento de cerrar filas?

¿Usted qué opina?

Anterior Suman más de mil incendios forestales en lo que va del año
Siguiente Inicia dictaminación de la Reforma Eléctrica en Cámara de Diputados