Los sinaloenses esperamos con impaciencia que el Consejo Estatal de Seguridad Pública diga si la estrategia de seguridad pública implementada en Sinaloa es la conveniente.
Junio 16 de 2025.
Los hechos violentos que suceden en el estado alarman la tranquilidad social desde hace más de nueve meses. Un periodo sumamente peligroso para todos porque los sucesos violentos ocurren en donde menos lo espera la gente. Víctimas inocentes se encuentran en números alarmantes.
La presencia policial parece que no es la suficiente. La impaciencia social la pone al borde de la desesperación. Todos queremos que nos digan la verdad, si el estado de fuerza destinado a combatir la violencia en el estado es o no es suficiente para recuperar la paz perdida desde hace mucho.
La crítica es sana si se hace con el mejor de los propósitos. No se trata de cuestionar ineficiencias operativas de las fuerzas públicas que participan en el combate a los grupos generadores de violencia que provocan este estado de inseguridad.
La sociedad quiere resultados. Que los hechos violentos disminuyan y que los homicidios y levantones desaparezcan. Que los responsables del encargo gubernamental de revisar y vigilar que las estrategias que se aplican son las más convenientes que lo digan, y si no, que también lo manifiesten pero que propongan como organizar la participación de las policías y la sociedad en la recuperación de las mejores condiciones para vivir.
Que bien que se nombró a un vocero gubernamental de informar a la sociedad de lo que acontece en Sinaloa y lo que hacen las autoridades responsables para frenar esta violencia que muchas víctimas están generando.
El Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública y el Coordinador General del propio Consejo, deben aparecer e informar de lo que está ocurriendo en toda la geografía sinaloense. El Secretario General de Gobierno, no debe distraer sus responsabilidades públicas para informar lo que ocurre en este clima de inseguridad y lo que hace el gobierno para detener esta avalancha de homicidios, desapariciones de personas y robo de vehículos.
Salgan a dar la cara los responsables del Consejo Estatal de Seguridad Pública, la sociedad quiere saber de ellos. Dejen de tomar café en sus oficinas y pónganse a trabajar. Sinaloa se resquebraja y los hechos que lastiman la tranquilidad ciudadana son de la atención nacional y más allá de nuestras fronteras nacionales. Esos señores del Consejo ni con el S.O.S. reaccionan.
La crítica contra el gobierno en las redes sociales no resuelve de ninguna manera el problema. Habría que proponer qué debe hacerse para que la presencia policial en el Estado pueda propiciar mayor confianza de que el número policial que participa será determinante para regresar esa paz que desde hace mucho se está buscando.
García Harfusch merece ser considerado como la persona que restituirá la tranquilidad en el estado. No será fácil porque este fenómeno delictivo no es propio de esta época, sino que son males que se vienen arrastrando desde hace muchos años. La sociedad debe recuperar la memoria y registrar que este fenómeno delictivo es producto de complicidades que se originaron en el pasado, pero hay resistencias para que se reconozcan. Esas complicidades, no tienen registro de que hayan sido castigadas.
La sociedad y los empresarios sufren, por eso es conveniente que se construyan alianzas de colaboración para recuperar las condiciones de seguridad necesarias y que se pueda recuperar el resurgimiento empresarial. Confianza ciudadana y determinación de quien detenta el capital es el binomio para ganarle espacios a una delincuencia que no quiere ceder. Dejemos de ser víctimas pasivas y convertirnos en actores
para enfrentar esta guerra sin cuartel.
¿Usted qué opina?




