Culiacán, se esfuerza en mejorar su estado de fuerza policial.
9 de enero de 2026.
Lo hemos dicho en este espacio de opinión que para favorecer las condiciones de la seguridad ciudadana exige costos muy elevados por lo que los presupuestos municipales deben ser continuamente revisados y adecuarlos para eficientar la prestación de los servicios públicos.

El número de elementos de la policía municipal de Culiacán no cumple con los mínimos establecidos por las recomendaciones de la ONU para países como México.
En algún momento se exigían cuatro policías por millar y ahora la recomendación es de 300 policías por cada cien mil habitantes. Son cifras que difícilmente podrían cumplirse por los precarios presupuestos municipales.
Sin embargo, el municipio de Culiacán anuncia el reclutamiento y formación de cuatrocientos nuevos policías. Es un respiro al todavía frágil estado de fuerza municipal que ronda en sus dos unidades, preventiva y vialidad y tránsito, en poco más de mil quinientos policías.
El municipio de Culiacán, cuenta con un numeroso conjunto de colonias y fraccionamientos privados, así como diversas sindicaturas, que en esa extensión territorial se reúnen poco más de un millón de habitantes conforme al censo poblacional del 2020.

Motivo por el que el estado de fuerza policial debería ser en alrededor de tres mil policías. Se ha dicho esa cifra en diversas ocasiones en este mismo espacio.
Cuando se habla de tres mil elementos la reacción social es en el sentido de que ese número es sumamente alto para que patrullen todos al mismo tiempo. La presencia policial en ese número naturalmente que sería de esa manera, sino que la cifra mencionada se deberá dividir entre tres, por los dos turnos que laboran diariamente y el turno de descanso.
Los turnos, son formalmente, de doce horas de trabajo por veinticuatro de descanso. La situación de crisis por la inseguridad que se padece desde hace más de un año ha descompuesto el orden de las jornadas laborales ya que los mandos militares se rigen por disposiciones muy diferentes a las civiles.
La policía requiere, además del número adecuado de su estado de fuerza, que los mandos sean de confiabilidad profesional, con carrera policial y aptos en los controles de evaluación.

Los salarios y prestaciones también deberá ser un renglón laboral que no debe descuidarse. La corrupción surge precisamente cuando no hay suficientes incentivos que favorezcan el sentido de pertenencia a la institución policial.
El mismo esfuerzo que hace y anuncia el Presidente Municipal de Culiacán, debería ser replicado por los demás ediles municipales para darle mayor fortaleza a la demanda de seguridad que exige la sociedad sinaloense.
Queda también a los comentarios de los lectores que no hay que descartar una gran reforma constitucional para que el servicio de seguridad pública y tránsito sea transferido a los gobiernos de los estados para crear los comentados treinta y dos grandes agrupamientos policiales en el país.

Favorecería a los presupuestos ya que se haría mejor distribución de los elementos de policía, habría mejor aprovechamiento en los resultados del control de la inseguridad, y la presencia policial daría confianza a la población porque es un elemento efectivo en la disuasión del delito.
La estrategia nacional de seguridad pública, de seguro que contempla el regreso de los militares a sus quehaceres constitucionales y la creación de una policía civil federal y las policías estatales preventivas.
El orden policial se iría llevando gradualmente para estructurar un país debidamente resguardado por policías profesionales en su función y debidamente estimulados en salarios y prestaciones. Es posible.
¿Usted qué opina?








