La corrupción como delito grave debe ser castigada y no solapada.
Viernes 4 de marzo.
El sistema político mexicano no es de protección ni cómplice de servidores públicos sospechosos de corrupción. Un exgobernador que se le investiga por las Auditorías Superior del Estado y de la Federación, lo aprueba el Senado de la República para irse como Embajador de México a España.
Los ciudadanos tenemos el derecho de exigir transparencia en todos los actos de gobierno. Que los servidores públicos se destaquen por su labor y no por su soberbia y los compromisos políticos que llegan arrastrando.

Descubrir al corrupto, no es una labor complicada. No hay necesidad de someterlo a pruebas poligráficas para detectar sus debilidades y pillerías. Basta su situación socioeconómica para conocer cómo llega al servicio público y como se va. Al policía se le persigue y al corrupto se le premia.
La filosofía política del Presidente, desde que llegó al poder, es castigar al corrupto y también encarcelarlo. Por eso sorprende, primero su propuesta para que el exgobernador de Sinaloa Ordaz Copel sea nombrado Embajador de México en España, y después que el Senado de la República lo ratifique.
¿Morena es ahora cómplice de los priistas, aunque el exgobernador Quirino Ordaz es un hombre de conveniencias políticas no de convicciones, que tienen en su contra la tacha de corruptos?

El Estado, en su gobierno, no avanzó en materia de seguridad. Por el contrario, la estructura militar que posicionó en las instituciones policiales, fueron y siguen siendo un total fracaso.
Continúan ejerciendo una posición que les ha quedado grande, no han podido o no han sabido como operar para parar la inseguridad en el Estado. La impunidad creció de manera escandalosa.
Continúan los heredados de Quirino Ordaz en la presente administración, no porque el Gobernador esté conforme en mantenerlos donde están, es por el favor especial que le pidió el Secretario de la Defensa Nacional al Presidente López Obrador. Los males seguirán y el fastidio del Gobernador seguro llegará.
La mancha del culiacanazo, Quirino Ordaz, difícilmente se la quitará. Ese sello, lo marcó. La sombra de su Padrino también lo seguirá.

La detención del General encendió los focos rojos en toda la Nación. Las redes de corrupción se vieron con toda claridad y aun así, la investigación no prosperó.
Quirino Ordaz se preocupó, hablaba y tartamudeaba.
Dos hechos que no pueden quedar aislados. El culiacanazo y la detención del General. ¿Ser lambiscón y arrastrado, es la forma de recibir protección e inmunidad?
Un Embajador, exalta los valores patrios de la Nación que representa en un País extranjero. Es desplegar la mexicanidad de nuestro pueblo. Es la dignificación del honor al arroparlo con la bandera mexicana por el Senado ¿Quirino Ordaz, cabrá en esa descripción?
¿Qué pasa con las Auditorías Superior del Estado y de la Federación? ¿Dejaron de ser órganos autónomos para pasar a ser organismos serviles a intereses políticos y de conveniencia?
¿Usted qué opina?





