LAS PERSONAS QUE NOS RODEAN.
“La superioridad racial es un mero pigmento de la imaginación”
Por: José Antonio Servín.
23 de Septiembre del 2023.
En un vuelo trasatlántico de una línea aérea sentaron a una señora al lado de un hombre de raza negra. La mujer pidió que la cambiaran de asiento porque no podía sentarse al lado de una persona tan desagradable.
La azafata dijo que el vuelo estaba muy lleno, pero que revisaría en 1ª clase para ver si había algún lugar desocupado.
Los pasajeros observaron la escena con disgusto, no sólo por el hecho, sino por la posibilidad de que hubiera un sitio para la mujer en 1ª clase.
El hombre se sintió incómodo y cohibido por la reacción de la mujer, pero tuvo la educación de no hacer un escándalo.
El ambiente era de total tensión, pero la señora se mostraba feliz y hasta triunfadora porque la iban a cambiar de ese lugar y ya no estaría cerca de aquella persona.
Minutos después regresó la azafata y le dijo a la señora: “Discúlpeme, el vuelo está lleno, pero afortunadamente encontré un lugar disponible en 1ª clase. Me demoré porque para hacer este tipo de cambios tuve que pedir autorización al capitán. Él me indicó que no se podía obligar a nadie a viajar al lado de una persona tan desagradable y que me autorizaba el cambio”.
Los pasajeros se indignaron y la señora con cara de triunfo se levantaba de su asiento, cuando la azafata le dijo al hombre de raza negra: “Señor, ¿sería tan amable de acompañarme a su nuevo asiento en 1ª primera clase? El capitán, en nombre de la empresa, le ofrece disculpas por haber soportado a una persona tan desagradable a su lado”.
Todos los pasajeros se pararon y ovacionaron la acción de la tripulación. A partir de ese momento, en todas las oficinas de esa línea aérea y a la vista del personal, se lee el siguiente
mensaje:
“Las personas pueden olvidar lo que les dijiste y lo que les hiciste, pero nunca olvidarán cómo las hiciste sentir”.
Antes que discriminar para distinguir, separar, excluir o marginar y de esta manera justificar su “supuesta” superioridad, recuerde que tratándose del respeto a la libertad y al destino que cada quien sueña para sí, no hay sexo, nacionalidad, religión ni condición social que valga más que otra, que el derecho es para todos por igual.
Te deseo un excelente fin de Semana.




