UNA UAS FORTALECIDA Y CONFIABLE. COMPROMISO CON SINALOA


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El reto impuesto por el Rector Jesús Madueña Molina, no es menor, pero trascendente para el futuro de la educación de la juventud sinaloense.

 

19 de septiembre de 2025.

En sus poco más de ciento cincuenta y dos años, la Universidad Autónoma de Sinaloa, tiene presencia académica en los veinte municipios de la entidad. Una Universidad que el tiempo y las dificultades no la han podido detener, por el contrario, ha enfrentado desafíos y resueltas sus dificultades por la unidad férrea de su comunidad universitaria.


Surge en un complejo momento político en Sinaloa y en el país, la inestabilidad política, social y económica propiciaba condiciones precarias en la educación que se impartía en aquella época, pero, aun así, el tesón de Buelna permitió abrir los espacios del conocimiento y aparecieron en su universo los aguiluchos rosalinos.

La evolución de la Casa de Estudios más importante de Sinaloa, no ha sido fácil ni cómoda, muchos retos enfrentó y todavía no desaparecen en su escenario laboral y académico. Un numeroso contingente laboral de trabajadores académicos y administrativos han encontrado refugio en sus aulas y dependencia, propiciando presiones salariales y prestaciones que han puesto en situaciones difíciles el presupuesto destinado a cumplir con la educación de los jóvenes de Sinaloa y otros muchos del interior del País y del extranjero.

Sus trabajadores se organizaron porque ha sido una condición natural para buscar beneficios que les permita una vida más justa y digna para ellos y sus familias. Las normas legales aparecen en el escenario jurídico nacional buscando solventar y dignificar las condiciones laborales de la clase obrera mexicana.

La constitución federal y la ley laboral concedieron los derechos para organizarse colectivamente en sindicatos y la facultad de celebrar el contrato colectivo de trabajo. Un instrumento jurídico que no es cualquier cuerpo normativo, es la esencia de la reivindicación de los derechos de los obreros.

El contrato colectivo de trabajo, como instrumento jurídico no debe ser utilizado para cometer abusos en las conquistas obreras, y guardar congruencia con los fines que las propias condiciones laborales impongan como principios de legalidad y precedencia.

La congruencia radica en la sustentabilidad de las prestaciones que se pacten y desterrar todo aquello que desnaturalice la finalidad del contrato colectivo de trabajo. Obligar al patrón a aceptar prestaciones cuya naturaleza sea contraria a su finalidad jurídica acarrea la nulidad a través de juicios que se instauren ante los tribunales laborales. Por ejemplo, la prima vacacional a personal jubilado.

No olviden tampoco, que los derechos incorporados en un contrato colectivo de trabajo, así como se pactan libre y soberanamente entre las partes que lo celebran, de la misma manera, las partes podrían modificarlo e incluso desaparecer derechos establecidos en el mismo contrato.

Es la naturaleza jurídica de una prestación extralegal.
una prestación, que tiene que verse con suma seriedad ya que las condiciones de su aplicación pueden mermar las capacidades financieras del patrón que la haya convenido, y provocar el desequilibrio entre los factores de la producción, trabajo y capital (las universidades autónomas por ley son equiparadas a una empresa privada) sino se sentaron bases ciertas y confiables para darle vigor y permanencia vitalicia a un derecho como es la jubilación.

La universidad pública, enfrenta en estos momentos retos difíciles. El presupuesto con el que operan las instituciones de educación superior es el que determina el gobierno federal y no necesariamente lo que demanden dichas instituciones. Por ello, debemos ser cautelosos y no refugiarnos en una postura contraria e intransigente, porque podría ser contraproducente en la conservación de un derecho como lo es la jubilación dinámica.

Esa es la prestación que engalana la exigencia federal. La jubilación dinámica. Un derecho que debe ser defendido, pero también ponderar las condiciones pertinentes para sostenerla. La reforma es inevitable. Las auditorías que cotidianamente realizan a la UAS por la Auditoría Superior de la Federación es el termómetro de confiabilidad de que el presupuesto se aplica adecuadamente y cuyo gasto se ejerce con transparencia y legalidad, mismo que está destinado para los rubros que presupuestalmente están aprobados por el H. Consejo Universitario.

La crítica soez no conducirá a detener lo que inevitablemente llegará. El fondo de pensiones se constituirá y las aportaciones propuestas por la UAS a través de su Rector Titular el Dr. Jesús Madueña Molina a las autoridades de la Secretaría de Educación Pública y Hacienda Federal, son las que se consideran viables para que los jubilados sigan disfrutando de su derecho y los trabadores activos todos lleguen a tener ese beneficio dignificante a su condición laboral. La postura del Rector es vertical y firme. La defensa de la jubilación para todos, pero con bases firmes que permitan sostenerla con seguridad y permanencia.

La proporcionalidad de las aportaciones propuestas por la Casa Rosalina, podrían dar margen de reconsideración a las autoridades federales. El 20%, 15% y 10%, con las modalidades expuestas por el Rector Titular el Dr. Madueña Molina, permitirían posibilidades de aceptación a lo que de inicio parecía la probable desaparición de la jubilación.

En la propuesta, la jubilación reivindica los derechos de trabajadores que habían sido excluidos a partir del 2016. Hoy, ingresan a ese beneficio dignificante con la protección de un fideicomiso que garantice dicha prestación.

La reingeniería, es mucho más extensa porque no es solo la revisión normativa de la jubilación, es la revisión de los programas educativos que se imparten y la probable fusión de unidades académicas, así como compactación de aulas, entre otras medidas anunciadas, cuya esencia en el saneamiento integral no afecte la calidad de la educación que imparte la UAS, que es el plus de la formación profesional de los jóvenes que egresan de las aulas rosalinas. El compromiso es con la comunidad universitaria uaseña y con los padres de familia que confían en ella.

Por ello, con fuerza, hagamos valer el llamado que nos compromete, privilegiar el dialogo para conciliar y evitar todo tipo de actos de vandalismo, amenazas e injurias que afecten la seguridad universitaria y la educación que se imparte a cientos de miles de jóvenes que acuden a sus aulas. Por una comunidad universitaria rosalina unida.

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