Una elección basada en la colaboración política entre partidos armonizados en el fin y en los resultados. El ganador rompe alianzas y degrada su triunfo.
Lunes 6 de marzo de 2023.
La participación entre Morena y el PAS, auguraba un rumbo político firme para Sinaloa. El triunfo hizo cambiar al ganador y desconoció el compromiso político pactado diciendo que el PAS fue una estrategia política para ganar la elección, pero no para ser gobierno. Se auguraban temporales violentos para el PAS y Héctor Melesio Cuén Ojeda.
El ganador ahora desconoce lo que el PAS le aportó para obtener el triunfo electoral. Morena sigue siendo aliado el PAS pero no del gobierno en Sinaloa. Morena y quien gobierna en Sinaloa, operó con la estructura política del Partido Sinaloense, porque Morena no la tiene. Mucho trabajo y buenos resultados. El ganador solo se paraba en las tarimas y daba su discurso. El trabajo lo realizó el Partido que ahora desconoce.
Lealtad en los acuerdos es una demostración de ética partidista y de los actores participantes en una candidatura común. Las alianzas son para ganar en la contienda política donde participan, pero también para ser gobierno. Desconocer esto último, es actuar con ventaja e infidelidad electoral.
El malestar ocasionado por las aportaciones electorales del Partido Sinaloense, hacen daño y provocan irritación de los grupos beneficiados. No solo desconocen los grandes beneficios que les aportó ese partido político para que ahora estén en el gobierno. La honestidad política ha sido desplazada por la injuria y la agresión.
Dejan claro cual es la intención. No es el PAS lo que interesa, es utilizarlo como justificación para preparar el asalto contra la Universidad Autónoma de Sinaloa, una Institución que se ocupa por trabajar y desarrollar mejores sistemas para cumplir con sus fines de educar.
Llegar a la gubernatura del Estado, fue el proyecto político de Rubén Rocha Moya. Para eso contendió. Pero causa sorpresa que a poco más de un año de ejercer en el gobierno, se olvide de los grandes problemas que aqueja a los sinaloenses y se enfrasque en una lucha no solo contra el PAS sino también contra la UAS.
Un atropello que podrá traer consecuencias para Sinaloa y su gobierno. la Universidad que dirigió no es tan dócil como cree. Defenderá su misión ante cualquier enemigo que se le enfrente. La calidad de los estudios que imparte seguirá llegando a la juventud sinaloense.
Se enfrasca de manera atropellada contra el PAS y de paso involucra a la Universidad que también gobernó. La quieren arrodillar, pero es un hecho que no podrán lograr. Se escudan en una Ley que el Congreso expidió y que viola disposiciones esenciales de constitucionalidad. Autonomía y autogobierno, entre otras. Soberbia y autoritarismo no traspasarán el blindaje de su comunidad en defensa de la Universidad.
Gobernar el Estado, no es pelearse con la UAS. Una Institución que ha hecho historia y que la seguirá escribiendo no la harán claudicar en su misión de educar. Su compromiso es con la juventud y las familias sinaloenses. Los conflictos entre el Ejecutivo Estatal y el PAS no son de la UAS y tampoco del Rector.
El Estado se hunde en la inseguridad y la impunidad, pero es lo que menos importa en esta administración gubernamental. Prefieren el pleito con quien educa y forma a los profesionistas que contribuyen al desarrollo y estabilidad social de Sinaloa, ante ese detestable afán de apoderarse de la Institución que podrán tener.
El PAS, un Partido que le da fuerza y confianza con los que forma sus alianzas, deberá dimensionar mejor con quien se irá en la próxima elección. El aspirante Morenista seguirá siendo la carta del Partido Sinaloense, pero no con el que quieren los que aquí gobiernan. El PAS se encuentra firme y muy Augusto con el proyecto político que abanderará en la próxima elección presidencial.
La autonomía de la UAS no se toca, los universitarios y el pueblo de Sinaloa, la sabrán defender.
¿Usted qué opina?






