LA EDUCACIÓN, UN ESTANDARTE PARA LA SEGURIDAD.


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Los retos de una sociedad pujante como la nuestra, tiene que construir su seguridad individual y colectiva en la educación.

Junio 18 de 2025.

Educar es cultura, es civilidad, es racionalidad, es inteligencia, es respeto, es armonía social, es paz y tranquilidad. Los responsables de dirigir las instituciones educativas deben utilizar las mejores estrategias para agrupar a las instituciones educativas, culturales y deportivas, para trabajar en objetivos específicos y lograr el anhelo de una comunidad general basada en el respeto y colaboración como valores universales entre los individuos.
Sabido es, que no es solo con policías como se logrará la seguridad ciudadana. La seguridad ciudadana, es un compromiso colectivo. Es de lideres ciudadanos abanderar estrategias que rieguen antídotos para sanear el tejido social. Un tejido necrosado por la indiferencia total de gobierno y sociedad en regarlo con orientaciones que disuadan todo tipo de antisocialidad.

La crisis de inseguridad que padece Sinaloa no es producto de los hechos ocurridos el pasado veinticinco de julio. La tesis de inseguridad y violencia es un hilo conductor desde muchos años atrás.

La indiferencia y complicidad de una autoridad que se involucró en las redes organizadas del crimen y de las que ha sido muy difícil poderse sacudir esa influencia nociva para el gobierno y buena parte de la sociedad.

La inseguridad se combate con educación. Las instituciones formadoras de ciudadanos deben enlazarse con la célula más importante de la sociedad para construir estrategias que den resultados más favorables. La familia.

Las instituciones educativas desde el prescolar hasta la media superior, es un gran semillero de siembra de valores y conductas que reflejen lo mejor de la persona y del ciudadano. Arraigar en ellos valores éticos y conductas basadas en el respeto a los demás es ir saneando de manera gradual un tejido social muy deteriorado desde la familia.

En la escuela, los programas implementados en la instrucción escolar todavía le faltan mucho para que den los resultados esperados. Parte de ese escaso resultado ha sido por la pérdida gradual de ese apostolado del educador y en su compromiso en la formación integral del alumno.
El Maestro, se ocupa más por buscar mejores condiciones laborales que interesarse por la educación general del alumno.

La inseguridad, en gran parte, tiene su origen en la corrupción de las autoridades, la miopía política de gobernantes para desarrollar programas de beneficio colectivo con un impacto social negativo porque propicia la pobreza ciudadana.

La falta de inversión destierra la producción y fomenta el desempleo.

Atacar la inseguridad con mas policía no es ni será la solución a la violencia y la inseguridad. Un ejemplo es que a casi diez meses de haberse detonado la violencia que vive Sinaloa, no se ha logrado disminuir, menos desterrar, con el numeroso uso de la fuerza policial.

Cobertura universal en las escuelas, contribuye en gran medida en mantener ocupados a los muchachos en buena parte del día. Cuesta mucho más sostener a un ejército de policías y soldados que no dan las soluciones demandadas, que destinar los recursos que requieren las escuelas para implementar programas educativos de manera integral y que serían mucho más eficaces en resultados contra la violencia y la criminalidad.

La miopía política ocasiona que se erosionen los valores ciudadanos y que se traduzcan en violencia e inseguridad. Una realidad que no se puede desdeñar menos ocultar.

¿Usted qué opina?

 

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